Fundamentos Bioéticos

Es esencial la categoría de “dignidad humana” cuando se piensa el morir del hombre. La situación ideal de la ética del morir es la que integra el valor de la vida humana entendida como un don y el derecho a morir dignamente. La dignidad de la persona humana está en su ser corpóreo-espiritual que lo abre a la trascendencia y es intrínseco a la persona. La dignidad nadie puede asignarla o quitarla, es inalienable e innegociable, siendo objeto de respeto moral y también legal.

Cuando se opta por acortar la vida del enfermo en su fase última tiene lugar la eutanasia activa, lo que puede prestarse a abusos graves en contra del más débil.

Por otra parte, el prolongar de forma indebida la vida del enfermo en su fase terminal da lugar al encarnizamiento u obstinación terapéutica que no adecua los tratamientos a la etapa final de la enfermedad y utiliza medios desproporcionados a la dignidad de la persona y a la calidad de vida deseable.

En relación con estos fundamentos, el MHA opta por justificar el valor de la vida humana, aún y sobre todo, en las situaciones de precariedad biológica desarrollando el postulado ético de humanizar el morir.